Mundo ficciónIniciar sesiónDarlene se acercó a Isabella con el rostro iluminado por una emoción genuina. Sin dudarlo, la rodeó con un abrazo entusiasta, casi efusivo.
—Eso fue hermoso, Isabella —dijo con la voz aún temblorosa—. Muchas gracias por tocar para nosotros. Mis amigas se morirán de envidia cuando les cuente que la mismísima Eelys tocó una pieza solo para mí.
Isabella rió con suavidad ante sus palabras y correspondió el abrazo con naturalidad.
Mientras ambas conversaban animadamente, el señor Drescon se acercó a Dereck. Este observaba la escena en silencio: Isabella hablando con una Darlene visiblemente feliz, acompañadas por Aroon, cuya ate







