Mundo ficciónIniciar sesiónIsabella se encontraba sentada a su lado, conversando con naturalidad. Reía con gracia, respondía con atención sincera, interesándose por cada anécdota que la señora Drescon compartía. Para cualquiera que las observara desde fuera, la velada parecía irreprochable.
Pero entre ella y Dereck… la tensión era un hilo invisible que amenazaba con romperse en cualquier momento.
Isabella evitaba sostenerlas más de lo necesario; Dereck, en cambio, no podía dejar de observarla, como si temiera que, al apartar la vista, ella pudiera desaparecer.
Entonces, unos pasos firmes resonaron en el salón.
—Disculpen la tardanza.
Darlene se levant&oacut







