Mundo ficciónIniciar sesiónEl trato se cancela si tienes un amante.
Dereck la controlaba con su propio acuerdo y con su propio cuerpo. A pesar de su desafío de querer rechazarlo, su cuerpo aún responde a cada caricia y toque que él le da. Y ese era el núcleo de su dolor: aún lo amaba. Amaba al Dereck que la había cortejado, al Dereck que le había prometido una vida juntos. Pero ese Dereck había desaparecido, reemplazado por un hombre posesivo que amaba la perfección y, claramente, a Gimena.Apoyó las manos en la cómoda y cerró los ojos con fuerza. No quería pensar en Dereck. Ni en Gimena. Ni en el beso que todavía ardía en su memoria.—Basta… —susurró para sí misma.Obligó a su mente a cambiar de rumbo. A enfocarse en lo único que le pertenecía de verdad: su música.Pensó en su próxima presentación. En el momento en que Eelys por fin saldría a la luz. En la libertad que eso representaba. En la identidad que había construido sin Dereck, sin su apellido, sin su sombra encima.Con es






