Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa situación la salvó el celular de Anton, al parecer le llamaba su madre, él contestó la llamada y se fue a la cocina.
—¡Bien! Coge rápido a Anfiska y lárgate antes de que vuelva Toha... Yo, claro, también estoy en shock, pero intentaré convencerlo de que mantenga la boca cerrada.—¿Y si no puedes convencerlo?—¡Podré! ¡Como si no me conocieras! ¡Nos llamaremos! &mda






