Mundo ficciónIniciar sesión—Explícame, ¿qué ha pasado?
—Ol... Él... —intenté decir entre lágrimas, pero me dieron náuseas y apenas pude llegar al baño.Ya hace dos horas que Olia me está tranquilizando. El teléfono no para de sonar. ¡Y media hora después empezaron a llamar a la puerta de Olia!—¡Es él, seguramente! ¡Ol, no abras! ¡No quiero verlo! ¡No quiero oír






