—Clínica de rehabilitación Cumbres, ¿con quién tengo el gusto?
Mi corazón casi salió por mi boca, fue tanta mi sorpresa que me puse pálida.
Ryan, de inmediato reaccionó, preguntando:
—¿Estás bien?
—No, no lo estoy, necesito bajar de este avión.
—No podemos, ya está en marcha. —Tomó mi mano para calmarme.
Nicholas me miraba por la parte de atrás, preocupado por lo que estaba viendo, pero no podía levantarse del asiento porque el avión ya estaba andando.
De inmediato miré a Ryan y le di