El peligro que desborda tu mirada me mantiene anclada delante de ti, no me permite avanzar ni retroceder y me obliga a obedecer los instintos más salvajes de mi cuerpo.
Isabella
De nuevo siento que me pierdo en esto que me produce.es como si mi cuerpo solo deseara yacer bajo el suyo, pero no puedo, no puedo permitir que un maldito psicópata controle mi destino.
—¡Aléjate de mí! —Lo empujo con fuerza al tiempo que retrocedo—. ¡No vuelvas a tocarme con tus sucias manos! —advierto.
—De acuerdo, pu