Después de toda su locura y desenfreno sexual (que habían retenido muchos años) Rebeca llamo a su madre y padre, luego a su hermana y por último al frenético de su hermano, él sabía dónde estaba, no por eso iba a estar tranquilo. Grande fue su sorpresa que su bello hermano seguía en la misión y estaba ayudando a cuidar a los niños o tratando, porque Joseph era muy distinto a Elías y eso ya lo tenía loco. Joseph era demasiado para él.
— Entonces hablemos en el estudio, no sé dónde está, pero lle