—¿Por qué llora señorita? ¿Se siente mal?
—No te preocupes Marcos, mis lágrimas son de felicidad ¿Cómo vas con las quemaduras? ¿Duelen mucho?
—A veces tengo mucho dolor o picazón, no lo soporto, ahora estoy mejor, mi tío viene todos los días y me pone una crema para que no me molesten las quemaduras ¿Usted me conoce? No sé porque se me hizo tan fácil hablar con ella, cuando en realidad no hablo más de diez palabras con nadie
—Ya veo, te han comentado algo de tu pasado, por supuesto que si te co