Mundo ficciónIniciar sesiónv
Me arrastré al baño con el odio calando cada vena de mi cuerpo, el asco que sentía hacia esa bestia era inconcebible, aún lo necesitaba no podía tocarlo, una vez que lograra mi objetivo acabaría con el de la manera más cruel, talle mi cuerpo con fuerza dejando roja mi piel y aun así su olor no se iba, me quede penetrado hasta en los huesos.
Me cambie y tome mi teléfono ese testamento debe de leerse lo antes posible







