Hemos dormido juntos, de manera literal, dormirnos en la misma cama sin hacer absolutamente nada raro. Ahora mismo, me sostiene de la cintura, como aquella vez, me limito a escucharlo respirar cerca de mi odio. No me muevo observándolo, no creo nunca haber dormido con una persona de esta manera, ni siquiera con Leila porque tiende a convertirse en ninja y tirarme de la cama.
Ayer no hizo o dijo nada más, se limito a hablar de cualquier cosa, o secar mi cabello, mi cuerpo, frotó mi pecho y barb