Observó a Kasper desde la puerta, está mirándose en el espejo con una sonrisa y por la expresión que tiene he de suponer que solo está admirando su reflejo. Lleva puesto un traje azul oscuro, le marca muy bien cada parte del cuerpo, brazos, espalda, piernas e incluso el trasero. Se ha peinado el cabello hacia atrás y limpiado la barba que apenas logra crecer. Su rostro es bastante limpio. Tiene de que sentirse orgulloso, ese egocentrismo que lo caracteriza tiene fundamentos desde las raíces.
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