Capítulo 35. Desesperación y revelaciones
Lisandro observó a Carolina derrumbarse en el suelo del galpón abandonado, su cuerpo sacudiéndose con sollozos desgarradores. Sintió que el corazón se le encogía al verla así, tan vulnerable y destrozada.
"Todo esto es mi culpa", pensó con amargura. Si no hubiera secuestrado a Carolina, si no hubiera dejado que sus celos y su orgullo lo cegaran, nada de esto estaría pasando.
Se arrodilló junto a ella, dudando por un momento antes de poner una mano sobre su hombro tembloroso, tratando de tra