Capítulo 28. La fiesta de compromiso.
Carolina y Eliot salieron del restaurante, y subieron al auto. La tensión entre ellos era palpable.
Ella estaba aterrada, porque ver a esa mujer había sido una impresión muy grande, además le había revuelto recuerdos demasiado doloroso… y si no dijo nada es porque una parte de ella, deseaba hacerse invisible para que el daño de esa arpía no alcanzara a sus hijos.
Vio a Eliot de reojo, era evidente que él quería reclamarle, pero no se atrevía, por eso suspiró.
—Sé que me quieres decir algo… dí