Capítulo 17. La tormenta.
Carolina se despertó con un nudo en el estómago, un malestar que no la dejaba en paz. Se sentó en la cama, sintiendo que el mundo giraba a su alrededor.
—¿Qué me pasa? —murmuró, mientras una ola de náuseas la invadía.
Se levantó rápidamente, corriendo al baño, donde el vómito salió de su cuerpo como un torrente. Su madre, al escuchar el ruido, se apresuró a entrar.
—¡Carolina! —exclamó su madre, con evidente preocupación en su voz—. ¿Estás bien?
Carolina no pudo responder. Solo podía soste