Capítulo 158. La huida.
Dominic salió de la habitación con pasos pesados, su mente aún resonando con las últimas palabras de su padre. El eco de la promesa que acababa de hacerle se repetía como un mantra en su mente. “Vengar a la familia. Destruir a los Armone y los Quintero”.
Mientras avanzaba por los pasillos, escuchaba los ecos lejanos de disparos y gritos provenientes del exterior. La mansión, que alguna vez fue un símbolo de poder y autoridad para su familia, ahora se desmoronaba bajo el asedio. La sangre y los