Capítulo 137. La confrontación.
Enrico no perdió tiempo y se dirigió a la finca de su abuelo. El aire estaba cargado de una tensión palpable cuando Enrico cruzó las puertas principales. La noche se cernía pesada, y la imponente mansión de su abuelo se alzaba como un recordatorio del poder y las intrigas que habían moldeado su vida.
Era conocido como heredero de los Armone, por eso nadie le impidió la entrada. Sus pasos resonaban en los pasillos, cada uno cargado de determinación. Sabía que enfrentarse a su abuelo sería como