Capítulo 136. Fuego y hielo.
Inés sentía que su corazón latía desbocado. La cercanía de Enrico, su mirada intensa, todo en él la abrumaba. Intentó dar un paso atrás, pero sus piernas parecían no responderle.
—Porque es peligroso, —susurró finalmente, su voz apenas audible. —Tú... nosotros... esto no puede funcionar.
Enrico dio otro paso hacia ella, acortando aún más la distancia entre ellos. Su mano se deslizó suavemente por su mejilla, enviando escalofríos por todo su cuerpo.
—¿Por qué no? ¿Qué es lo que tanto temes, Inés