Capítulo 134. El peso de la verdad.
El silencio que siguió a las palabras de Don Ludovico fue pesado, cargado de emociones contenidas. Carolina tenía los ojos llenos de lágrimas, luchando por procesar toda la información. Enrico, por su parte, parecía estar librando una batalla interna. Su rostro, una mezcla de dolor y furia.
Inés, que había permanecido en silencio, finalmente habló:
—Entonces, todo este tiempo... María estaba protegiéndote porque había una grave situación de peligro —dijo, mirando a Carolina y Enrico.
Don Ludovi