Capítulo 135. Revelaciones y perdón.
María tomó la carta con manos temblorosas, como si sostuviera un pedazo del pasado que había intentado enterrar durante años. Sus ojos se llenaron de lágrimas nuevamente mientras deslizaba un dedo sobre su nombre escrito en la caligrafía firme de Domenico.
Carolina y Enrico la observaron en silencio, respetando el momento. Finalmente, María abrió el sobre y sacó la hoja cuidadosamente doblada. Su respiración se volvió irregular mientras leía en voz baja.
"María,
No sé si algún día leerás esto