Capítulo 116. Revelaciones.
La tensión en la casa era palpable. Carolina no podía dejar de pensar en la extraña reacción de su madre al ver a Leandro, y las palabras enigmáticas de este resonaban en su mente. Decidida a llegar al fondo del asunto, se dirigió a la habitación de María.
Golpeó suavemente la puerta.
—Mamá, ¿puedo pasar? —preguntó con voz suave.
Hubo un momento de silencio antes de que María respondiera con voz temblorosa.
—Adelante, hija.
Carolina entró y encontró a su madre sentada en la cama, con una expre