Capítulo 63. Tú eres un placer
La pregunta sin respuesta, le hizo estremecer. Ella no se sentía la mujer más hermosa del mundo, tampoco tenía el cuerpo perfecto. Estaba embarazada y el miedo de no gustarle a Apolo le hizo apartarse del caluroso beso.
—¿Vamos? —le preguntó él, ajeno a sus miedos y dudas.
—Apolo, no tienes que obligarte a…
Él colocó un dedo sobre los labios de Callista y negó con un movimiento de cabeza.
—Nada de lo que tenga que ver contigo, es una obligación. Tú eres un placer en cualquiera de los sentidos,