Capítulo 18. Yo también soy culpable
Si descansar después del paseo fue difícil para Penny, dormir esa noche luego de sentir los labios de Theo besando su vientre fue imposible. Aun con las horas avanzadas, podía sentir la calidez de sus labios atravesando su ropa. El corazón le latía demasiado rápido para permanecer acostada; sentía que iba a ahogarse, y lo peor era la emoción. Esos sentimientos no debería sentirlos ni por el padre, ni por el hijo…
A la mañana siguiente, con el rostro cuidadosamente maquillado para cubrir las oje