Logré dormir un poco. Me abrumaba lo no preparada que me sentía para dejar la relación con Nikko.
No estaba cien por ciento segura de su infidelidad y con la cabeza más fría, aseguré que no me engañaría durante ese viaje y menos delante de su familia. Además, las palabras que compartió con Cata me hacían pensar que él evitaba un problema innecesario. Pero entre tanto pensar, recordé que Maël y Belinda fueron compañeros de trabajo y que Nikko acudía a la tienda (y según Catalina) a molestarlos.