Oliver se incorporó con esfuerzo tras la onda de poder oscuro que lo había arrojado al suelo. Aún se sentía aturdido por la explosión de energía desatada por la diosa luna cuando intentó acercarse al lugar donde el astro se había posado. Después, un terremoto sacudió la tierra, causado por la explosión del último dragón, y para colmo, llamas oscuras se alzaban por todos lados, transformando el campo de batalla en un infierno.
El Rey, Alex y Matt seguían sin poder moverse del sitio, atrapados en