—¡La barrera está a punto de caer! —grito Giorgio, el beta de Bastian.
El rugido de varios seres detrás de la barrera llamó la atención de los semidemonios. Alan miró a su hijo y a su sobrino. Entendieron que no eran los únicos con el poder de hacer aparecer miles de espectros poderosos y listos para matar.
—Bastian has que tu ejército retroceda —pidió Alan—, vamos a llamar a la caballería pesada.
Kerim apareció detrás de Bastian.
—Debiste quedarte en la mansión —Bastian apretó la mano de su ma