—¿Por qué tiene que ser un regalo tan grandioso? —pregunto Jessy moldeando la masa de galletas y poniéndola sobre bandejas para hornear—, es tu gemela, no la conozco, pero he escuchado que te quiere mucho, apuesto que cualquier cosa se sentirá feliz con tal que estés a su lado para apoyarla.
Bael retuvo una risa cruel. Era muy evidente que Jessy no tenía ni un mínimo recuerdo de su gemela, porque Gabriela estaría todo menos contenta si le llevara una simple pañalera o algún juguete cualquiera p