Liam veía maravillado todo el lugar, le sonreía a todos los que veía y podía sentir la esencia pura de los corazones de esos hombres lobos. La magia de la diosa luna estallaba dentro de él al sentir sus hijos lejanos.
Desde que recibió el poder de la diosa luna, sus sentidos curativos se habían amplificado y sus demás sentidos, que ya de por sí eran magníficos como un hombre lobo dorado, eran mucho más poderosos ahora.
Así que también podía sentir el dolor de las personas, paró en seco en medio