—No sabía que existían serpientes de arena —dijo Aiko cortándole la cabeza a una con su Katana.
—Hay serpientes de todo tipo —Taylor saltaba para que dos serpientes chocaran entre sí.
Steve había guardado su espada para usar su arco y dispararles a todas las serpientes que encontraba.
—Como odio a las malditas serpientes —exclamaba Steve acabando con ellas.
—Es cierto —Taylor dio una voltereta en el aire desplegando su látigo para matar varias serpientes a la vez—. Tú les tienes miedo.
—No me d