JULIETTE MONTGOMERY
Creí que mis días libres serían estupendos pero haber chocado con Brad Ulibarri en el hotel me demostró que no.
Decidí ir a un bar y al menos beber una copa en tranquilidad. Una copa se convirtió en varias más e intentar aliviar el mal humor que me causó una propuesta demasiado indecente solo consiguió que mi noche fuera en caída libre.
Llegué a mí habitación pero no lo hice sola, sino que el demonio entró como si de la suya se tratase y en medio de una conversación