Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de salir del consultorio un castaño seguía de cerca a la rubia respetando su limitación al no querer hablar, parecía lidiar con un dilema mucho más profundo que darse cuenta de su alrededor y como es que su mirada se mantiene perdida en algún punto del paisaje.
– Gracias por acompañarme al hospital Inoe. – suspiró después de un rato.
– Quiero estar sola. – pidió







