Mundo ficciónIniciar sesiónLas palabras de Giuseppe resonaban en mi mente. El timbre de su voz denotaba esperanza, pero, sobre todo, desesperación contenida. Antes de responder, fui consciente del peso que se acumulaba en mis hombros.
—Sí, está aquí, amigo Giuseppe. Aunque... —dudé un instante. Miré a Bennu, quien asintió como dándome permiso para continuar—. Aunque no en las mejores condiciones.Un murmullo de preocupación atrav






