89. LISTOS PARA SALVAR A SU LUNA
Sintió a su lobo desesperarse en su interior. Lo que acababa de decir los demoraría más de lo que Mat estaba dispuesto a esperar. Pero tenían que ir preparados; los vampiros y demonios no eran enemigos débiles. Debían mantener la cabeza fría para poder salvar a su Luna.
— Jacking, ¡de solo pensar que algo pudiera pasarle a nuestra Luna me destroza! ¡Convoca a todos y partamos, por favor! —rogó Mat