Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de revisar toda la frontera, el Alfa se refugió en la colina de la luna, ese lugar sagrado donde se comunican con los espíritus. Contempló el lago congelado, cuya superficie cristalina reflejaba el cielo encapotado. "Mi madre luna", pensó con nostalgia, "no se deja ver hoy". La nieve caía incesante, como un velo blanco que la ocultaba de su vista. Mat se agitaba en su interior, ansioso por regresar, por separarse y refugiarse en el cuarto secr







