Mundo ficciónIniciar sesiónLa miré un rato a los ojos, viendo cómo comenzaba a ser devorada por las llamas sin inmutarse. Su hermosa piel comenzó a arder mientras ella seguía mirándome sin emitir una sola queja. Iba a girarme para marcharme y no ver cómo era consumida por las llamas, pero su voz me detuvo.
—Sé que no me vas a creer, Mat, pero yo te amo. Sé que voy a morir ahora, pero tú jamás podrás ser feliz, porque tú y yo






