Mundo ficciónIniciar sesiónEl eco de su voz resonó en el despacho, dejando en el aire el peso de su decisión. Bennu asintió sin dudar, listo para seguir la orden al pie de la letra. Antes de que el Alfa pudiera continuar, Horacio dio un paso adelante, visiblemente preocupado.
—Perdón, mi Alfa —dijo con urgencia—. Mi mitad, Julieta, probablemente necesite regresar a su trabajo en un par de días. Y los amigos de Netfis... ellos también tienen s






