Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo había nada como un buen descanso acompañado de una deliciosa comida para recuperar las energías. Ese día, la nana se había superado a sí misma. Sus manos llenas de experiencia habían preparado un banquete que no solo complació el paladar, sino también el espíritu, transportándolo de inmediato a los fastuosos banquetes del palacio de su infancia. Mientras saboreaba cada bocado, una cálida sensaci&oacut







