131. TRANSMISIÓN DE PODERES
El Alfa Supremo lo observó por un momento, evaluando su resolución, y luego le preguntó el nombre de su lobo y de qué color era.
— Mi lobo se llama Anker, mi Alfa —dijo Héctor, erguido, describiendo a su compañero con orgullo—. Es de color amarillo, con un diamante negro en la frente.
— ¡Vaya, sí que eres la mitad de Nert! —exclamó Horacio, sorprendiendo a todos con su comentario.