326. ERES UNA CHACAL
TEFEN:
Después de que todos los de la manada La Maat Ra se retiraron, Úrsula y yo nos quedamos solos a la orilla del lago de la luna. Ambos hemos recuperado nuestra forma humana. Estoy asombrado de los cambios en ella; antes su pelo era corto y rizado, pero ahora es muy largo, marrón como el color de mi lobo. Sus ojos son verdes y su cuerpo ha dejado de ser más grande que el mío. Ella me mira con miedo, observando cómo la rodeo atentamente.
—Eres preciosa, mi loba; ahora sí puedes ser mi primer