325. CASI LO PIERDO
ALEXIS:
Los Alfas Supremos recobran su forma humana y corren a ver a Julieta, que no suelta a Horacio, todavía aterrada.
— Oh, mi hermana, perdóname —le pide Isis—, me demoré mucho para curarte.
— Gracias, mi Luna, por salvarme —Julieta le toma las manos a Isis, emocionada, con lágrimas en los ojos—. Gracias a todos.
Todos seguimos consternados por lo que ha sucedido. Nos miramos, revisándonos para ver si estamos bien. Siento que mi pecho se aprisiona cada vez más sin entender por qué. Mi