128. CONTINUACIÓN
JACKING:
Frunzo el ceño, deteniéndome por completo antes de dar cualquier respuesta. Incluso mi respiración parece haberse sincronizado con el peso de esa pregunta que Amet lanzó como una flecha. Tomo aire antes de soltarlo todo.
—No lo sé, no me ha querido decir. Es muy misterioso. Hasta me corta el enlace cuando la va a ver por las noches —les cuento frustrado, dejando escapar una ligera exhalación que termina siendo casi una confesión de mi agobio—. Estoy muy molesto con él. Pero a Mat par