124. CONTINUACIÓN
JACKING:
Cada vez que mi lobo aparece en esencia, la energía cambia, se vuelve más densa. Nicolás lo siente, lo sé, y eso es lo que necesito: que nunca olvide que mi autoridad está por encima de todo, incluso de sus dudas. Finalmente, me relajo y vuelvo a ser un hombre, aunque mi lobo permanece alerta, listo para intervenir si fuera necesario.
—¿La próxima Luna te convertirás en lobo? —pregunto, aunque sé la respuesta.
—Sí, mi Alfa —responde enseguida.
—¿Quieres que mande por ti para que