47. LOS SECRETOS DE SILVERHOLLOW
RHETT
No solo es mi miedo a dejarla preñada, sino a involucrarla en mi mundo lleno de tratos sucios con el Congreso.
Además, mi herencia es prácticamente una maldición.
Los híbridos tan dominantes, si logran gestarse y nacer, terminan acabando con la vida de sus madres en el parto.
Una vez me creí diferente, pensé que cuidando a mi hembra lo lograríamos, cedí a mi propio egoísmo y le costó la vida a mi pareja.
Mi hija… tampoco lo logró.
Además, la única persona que es capaz ahora de proteger a