CAPÍTULO 95. NADA MÁS IMPORTANTE
Horas más tarde.
Camila se colocó el cubrebocas y caminó por un largo pasillo, hasta llegar al área de terapia intensiva en donde se encontraba William, se detuvo durante unos instantes al verlo recostado en aquella cama, pegado a varios cables que conectaban a los monitores, además de llevar un respirador.
Deslizó la yema de los dedos sobre su mano y con lentitud fue ascendiendo hasta llegar a su bicep. Agradeció en lo más profundo de su ser, poder apreciar la tibieza de su piel.
—Estoy aquí —