CAPÍTULO 104. LO HAGO POR TI
Lleno de repulsión, se recargó sobre la pared intentando jalar aire, ante el horror que estaba viendo. Se puso de pie y caminó hacia su closet, y abrió las puertas, sacó un par de cajas, que tenía en la parte superior, y comenzó a hurgar, desde el interior de los guantes de látex, sus manos sudaban, ante el nerviosismo que lo recorrería.
Encontró imágenes de ellos cuando estudiaban la carrera, en donde aparecían juntos, aparecían Henry con el rostro recortado.
— ¿Por qué nunca me di cuenta que