Llegaron a las diez de la mañana, cuando el sol todavía no había terminado de decidir si iba a esforzarse ese día. El edificio estaba en el extremo norte del Parque Empresarial de Monteclaro, entre una firma de auditoría que había cerrado en 2021 y una consultora de recursos humanos que seguía operando a media máquina, juzgando a sus vecinos en silencio. Cuatro pisos de vidrio ahumado, planta baja incluida, con el letrero de VARGAS CAPITAL todavía atornillado sobre la puerta principal como si n