CAPÍTULO 37 — Entre el amor y el abismo
La mañana había comenzado tranquila, o al menos eso intentaba aparentar Isabella. Fatima, sentada frente a su máquina de coser, tarareaba distraídamente mientras revisaba un vestido de novia que debía entregarse esa semana.
Isabella, en cambio, apenas lograba concentrarse.
Sus manos temblaban al sostener el lápiz con el que intentaba dibujar una nueva colección. Cada línea le salía temblorosa, insegura, como su propio corazón.
Había pasado la noche en vel