CAPÍTULO 127 — La primera despedida
Alejandro caminaba por la vereda con paso tranquilo, casi satisfecho consigo mismo. Sabía que Isabella estaría molesta, incluso furiosa, pero en su mente la molestia era solo una reacción pasajera. Estaba convencido de que, con tiempo, paciencia y un poco de insistencia, ambos podían resolver sus diferencias y volver a lo que alguna vez fueron. Lo que él creía que fueron.
Su memoria seguía siendo un rompecabezas incompleto. No recordaba cómo conoció a Isabell