La mano de Isabel viajó por el pecho de su esposo y se detuvo ahí,sintiendo bajo su tacto la suavidad de su piel morena. Estaba extasiada con aquel cuerpo tan perfectamente trabajado que poseía su esposo. Él seguía dormido,su pecho se movía suavemente. Ella lo contemplaba enamorada. William era muy alto,fue lo primero que notó al conocerlo. Su piel era muy morena,herencia de su madre,y suposo que también de ella había heredado esos labios pecaminosos que él poseía. Todo de él le gustaba,sus b