Mundo ficciónIniciar sesiónDetuve el auto en el estacionamiento, dejando el motor en ralentí un segundo previo a apagarlo. La silueta de Isabela era inconfundible bajo la luz amarillenta y parpadeante del exterior del bar; esperaba junto a otra mujer en la acera.
Abrí la puerta para bajar, ella al divisar mi presencia, se adelantó e ingresó, delatando su urgencia por irse. Se inclin&oacu







